domingo, 7 de agosto de 2011

Alla vamos

17 de julio

El domingo amanecio soleado y ventoso; creo, porque despertamos a las 10 y evidentemente no pudimos salir a las 11 como teniamos previsto.
Cuando lo hicimos eran las 12 y la A-6 estaba atascada como si fuera un lunes de cualquier principio de mes.
Cojimos la R-2 para poder disfrutar antes de las planicies pardas de la Alcarria.
Al llegar a Alcolea del Pinar los isquiones de Mamen reclamaban un descanso y despues de recorrer un tramo precioso por la N-211 paramos en Molina de Aragon para calmar posaderas, comer ensalada y jamon en un restaurante de polacos y comprobar que la belleza y/o fealdad de un pueblo está relacionada con la fealdad y belleza de sus habitantes. Hace muchos años Molina debio ser un lugar hermoso.
A las 5,30 y despues de cruzar Calanda y recordar a Buñuel con las manos ensangrentadas golpeando un tambor, llegamos a Alcañiz.
Subimos hasta la fortaleza-parador desde cuyas almenas, hace algunos siglos, los calatravos oteaban el horizonte para detectar almohades y ahora se percibe inmensa la campiña turolense y los descalabros urbanisticos.
El parador surge como una isla acogedora y amable ente tanto espectaculo.
Visitamos la antigua capilla, el claustro y la torre del homenaje ilustrados por un guia resabiado y petreo que hablaba de forma monocorde e imperativa. Despues cenamos ensalada de borrajas con viñas del vero y fuimos a dormir cansados y contentos.
Habiamos recorrido 416 km de Torrelodones hasta Alcañiz pasando por Madrid, Torija, Alcolea, Maranchon, Molina de Aragon, Monreal del campo, y Calanda.
Mañana nos espera el mediterraneo.
Posted by Picasa

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