jueves, 18 de agosto de 2011

Santillana del Mar- Gijon



                 

                    


 24 de Julio

El sobao que desayunamos en el bar de la plaza de Santillana era realmente contundente, color amarillo huevo algo rebajado con 1/4kg de mantequilla. Seguramente no necesitariamos comer nada hasta la ncoche.
  Lloviznaba en Santillana cuando salimos y nos pusimos el traje de agua, pero al aproximarnos a Comillas dejo de orbayar. En la playa de Comillas los bañistas desafiaban la climatologia y hacian largos en el agua verde y azul.
  El puente de San Vicente de la Barquera curza la ria y se atasca de coches en cualquier epoca del año, mucho mas en verano. La cuna de Ataulfo Argenta nos recibio luminosa y atiborrada de gente, habia mercado.
  Repostamos a la salida y nos quitamos los trajes de agua. Sin duda eramos portadores de buen tiempo.
En Unquera Mamen recordó unas vacaciones antiguas amenizadas por un gallo sin reloj.
Cuando cruzamos Tina Mayor me inundo la sensacion de volver a casa. Los paisajes y los nombres eran conocidos y la memoria actuaba con precision devolviendome momentos guardados en un cajon sin llave.
En Llovio torcimos a la izquierda dejando Ribadesella al norte y enfilamos la ribera del Sella hasta llegar a Arriondas.
Hacia casi 20 años que no circulaba por esa carretera camino de Covadonga.
Numerosos hoteles y restaurantes hacian de la ruta algo novedoso y desconocido.
Llegamos a Covadonga a medio dia y me sumergi en lo vivido 43 o 44 años atras. Los mismos lugares y los mismos olores con decorados diferentes, risas y voces, silencio y amistad, naturaleza viva....
Decidimos ir por el mirador del Fito para llegar a Colunga y Lastres, recorriendo una ruta hermosa y poco frecuentada. A las 16,30 nos sentabamos en la terraza del restaurante Rompeolas sin duda el mejor de Tazones, puerto al que llego por primera vez a España el emperador Carlos V, y nos concentramos en un salpicon de pixin excelente y en una lubina al horno que compenso con creces la cena de Santillana.
Terminamos y subimos por una carretra local hasta Argüero, visitamos a Cristina y Ramon y volvi a tomar el mejor calvados que se pueda degustar destilado por las manos, la sabiduria y la paciencia de uno de los mas viejos amigos que conservo.
Esa noche cenamos y compartimos nuevamente risa, techo y afecto con Pepe Cifuentes otro amigo de la epoca universitaria, psicoanalista y cazador de pro, inagotable fuente de anecdotas y hospitalidad.
En su casa dormimos, aunque no sé si por los pasteles, por el cava riojano, o por la anchura de la cama, he de decir que dormimos poco.
Habiamos salido de Santillana y habiamos pasado por Comillas, San vicente, Unquera, Arriondas, Cangas de Onis, Covadonga, El fito, Lastres, Tazones, Argüero para llegar a Cabueñes (Gijon) despues de 221 km.



1 comentario:

  1. Pero en Covadonga ya no éncontrarías a Rompetechos, ni podrías subir a Orandi en moto. Tampoco probarías aquel inigualable pisto, ni oirías el ruido del futbolín en la sala de juegos...

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